Mikel Merino: Corazón, cabeza y locura en el minuto 119 (2-1)

PorAndrés Arencibia Almeida

5 de julio de 2024
Getty images

Con mucho sufrimiento, pero también con mucho merecimiento, España ya está en las Semifinales de la Eurocopa 2024. Eliminar a toda una anfitriona como es Alemania es de los retos más difíciles que pueden experimentar los guerreros de Luis Fuente. Dani Olmo y Mikel Merino, aparte de la magia que desplegaron en medio del Stuttgart Arena ante más de 45.000 alemanes, se adjudicaron los goles no sin antes sufrir un tanto de Wirtz en el minuto 89, que desembocaría en la prórroga. Toni Kroos, este viernes, se despidió definitivamente del fútbol

España llegaba con buenas sensaciones, lo mismo que Alemania. Las quinielas, para variar eso sí, daban por favorito al rival. Pero eso no importaba. El reto era mayúsculo y eso, a los más y menos jóvenes, les motivaba mucho. El partido -esto sí que no era para variar- estuvo bastante igualado en todos los compases del duelo. Alemania, en la primera mitad, llegó incluso a tener el 59% de la posesión, y con el balón se puede jugar, pero con la calidad de España más. Un conjunto germano bastante intenso, molestón y hasta agresivo, tanto que a los pocos minutos del inicio Toni Kroos, sin ver ni siquiera la tarjeta amarilla, lesionaba al canario Pedri González.

España, con coraje y confiada, buscó asustar a Neuer. Así, poco a poco, se moldeó el tanto de Dani Olmo, que entró por el canario y se lució, como en Octavos contra Georgia. Tras una internada de Lamine Yamal por banda, por donde más le gusta, de las botas del jugador del FC Barcelona emergió un pase que el jugador del RB Leipzig lo mandaría -también en forma de pase- a la red. Preciso y precioso. Con sutileza.

Luis de la Fuente, como quería subirle la dificultad al partido, sentó en la recta final de la segunda mitad a Nico Williams y a Lamine Yamal. Dio alas a la anfitriona, que ya jugaba al corre calles clásico, el que aplicas cuando no te queda otro remedio. Y para remedios el siempre incisivo y serio Fullkrug, delantero del Borussia Dortmund. Con él, Alemania activó el botón de poner centros al área, una y otra vez, una y otra vez. De eso se alimentaron durante los últimos 15 minutos. El premio germano llegó -para sorpresa de pocos- en el minuto 89, con un tanto de Wirtz en una acción embarullada y liosa en el área española.

Tocaba la prórroga. España, lejos de achicarse, le buscó las cosquillas a Alemania, que se les notaba cansados y más desordenados de lo habitual. Con todo el ataque renovado y fresco, la selección nacional implantó personalidad, corazón y, con Mikel Merino como recambio, cabeza. El profesional de la Real Sociedad voló en el cielo de Alemania, como si se tratase del mismísimo Carles Puyol. En el minuto 119 llegó la gloria y el pase a las Semifinales con un grupo que ilusiona y, sobre todo, contagia ilusión.

PorAndrés Arencibia Almeida

Periodista y Comunicador Audioviual

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